El apagón pedagógico del Magisterio Nacional y de la Dirección Ministerial de la Educación Nacional

Adjuntamos una nota gentilmente elaborada por el Prof. Pedro Rivas, de la Escuela de Educación de la Universidad de Los Andes, sobre la charla realizada por el Prof. Luis Bonilla Molina el pasado viernes 3 de marzo en el Auditorio de Fundacite Mérida.

Buen día, gracias por el envío del audio del expositor Luís Bonilla y su narrativa sobre El apagón pedagógico que se dio el pasado 3 de marzo en el Auditorio de Fundacite-Mérida.

Ciertamente que los presentes nos dimos un verdadero banquete historiográfico sobre los sismos que han sacudido la educación venezolana desde la pedagogía normalista hasta nuestros tiempos, en los que priva una educación escolar con una formación docente despojada de su ciencia: la pedagogía y con la impostura de un sustituto tecno-didactista sin referencias filosóficas ni geohistóricas: el currículo y la tecnología educacional.

Entiéndase que la educación viene siendo reducida al discurso de la tecnología del currículo y la pedagogía sustituida progresivamente por una tecnología educacional, no solo de medios y aparatajes audiovisuales y digitales, sino por la abundante oferta de una literatura que privilegia “la pragmática del cómo” en detrimento de las clásicas interrogantes epistémicas del por qué, para qué que dan vida al sentido y el arraigo del qué. Sin estas interpelaciones de la filosofía educativa, el cómo de la acción educativa que genera trabajo y práctica escolar, se reduce a un practicismo per se del aquí y el ahora, sin historia, menos teleo-ontología.

Este fenómeno que hemos observado y denunciado sin mucho eco desde hace mucho tiempo en nuestra aulas en la Escuela de Educación, se observa en una formación docente universitaria reducida al hacer discursivo de las tecnologías de la planificación y la evaluación, hoy convertidas en las universidades en los referentes mesiánicos eunucos del proceso enseñanza que no contribuyen en la constitución de la cosmovisión pedagógica encargada de la génesis del método, que es la construcción personalísima y profesoral del docente que se gesta en las aulas universitarias y en su continuada y permanente interacción con sus estudiantes, pares y comunidad.

II

Una visita con una mirada etnográfica a las aulas de una escuela o de un liceo, descubre que la cotidianidad escolar acontece en los marcos de la tecnología de la “planificación por proyectos de aula y de plantel”, los cuales teóricamente se basan en los principios de la interdisciplinaridad, la resolución de problemas, el trabajo socializador y la participación de la comunidad de padres y representantes.

Una mirada rigurosa al proyecto de aprendizaje, casi siempre, descubre un tema que identifica al proyecto enunciado a partir de banalidades y nimiedades generadas por una discusión de espontaneísmos sin ruta definida con los niños y cuyos resultados, casi siempre ha sido inducida por el maestro o el profesor y sometida a un votación como si ello fuese la expresión de la democracia. El resultado al final se simplifica a una propuesta que el docente traduce a su discreción. En un gran porcentaje de situaciones, el tema del proyecto lo impone el educado olvidándose las bases fundamentales que inspiran el verdadero trabajo por proyectos de aprendizaje.

Otro aspecto que se deriva de esta observación conduce a un hecho más delicado y grave es el concerniente al referente filosófico de la planificación a partir del implante de la “visión y misión”, enfoque introducido por el sincretismo conceptual de una moda venida del negocio de la formación rápida de emprendedores empresariales para el mercado que requiere y que busca sujetos locuaces, de imaginación creadora y altamente competitivos.

Esta extraña cuña del mercantilismo de la formación ipso facto introducida al proceso de la planificación de la formación integral de un estudiante nos demuestra la pobreza conceptual de los establecimientos educativos que al despedagogizarse y perder el rumbo de sus misión histórica, aceptan sin el celo ni del cuidado responsable cualquier bagatela de moda, bisutería didáctica y espejitos rotos que les ofrece aprender de manera rápida y sin pensar mucho, ni estudiar ni esforzarse para sacar buenas notas para el boletín que es lo que interesa, no importa si se aprende o no, ya que no se enseña para aprender sino para una evaluación que establece las notas convertidas en una suerte de mercancías otorgadas sin el mérito del esfuerzo, el estudio, el sacrificio y la disciplina.

A este acto de gula por las calificaciones lo he denominado “notismo” a ultranza o “notafilia” in crecento y es regularmente comulgado y festejado por todos: padres, maestros, directivos y, por supuesto, por los dueños y beneficiarios de las altas calificaciones despojadas de aprendizaje cultural, cognitivo y socioafectivo que inspira una evaluación que no genera formación ni certifica algo con valor de unidad sino de fragmentos aprendidos y de una incomplitud que no admite comprensión ni aplicación. La consecuencia de estas situaciones antipedagógicas no se deja esperar, toda vez que ello condena al proyecto de aprendizaje y a su filosofía pedagógica a un idealismo romancista y cursi que no enseña ni educa, eso sí, garantiza altas calificaciones o apreciaciones cualitativas de un alto valor retórico.

 

III

Luís Bonilla, sin duda alguna, es un profesor con una sólida formación política de izquierda y educativa que le facilita comprender la realidad del país y explicar, en consecuencia, la razón de los cambios en el sistema educativo venezolano al ritmo de los deseos y mandatos de los centros de poder y mundial a través de los organismos de asistencia técnica y financiera

Definitivamente las dos horas de intervención magistral fueron un verdadero oasis de luminosidad en medio del apagón pedagógico que vive el magisterio nacional, incluyendo el universitario, tan disminuido de deseo y placer que da el estudio y el ejercicio de una docencia transformadora del sujeto aprendiente. Igual apagón sufren la novedosa conducción educativa de alto calibre que venimos estrenando en las últimas gestiones ministeriales de los Subsistemas de Educación Básica y Universitaria del país.

Esta dirección política de la educación se define en la práctica por la ignorancia personal que poseen los funcionarios sobre fenómeno de la educación y por la inexperiencia profesional que brinda el aula, sin ello no se puede entender la complejidad que supone administrar ese monstruo laboral llamado sistema educativo venezolano.

No exagero al afirmar categóricamente que estas rectorías políticas de la educación tienen un apagón pedagógico en sus imaginarios personales y repertorios profesionales. Si un alto funcionario de la educación venezolana carece del sentido vivencial de la educación, del valor que proporciona la pedagogía, de la formación docente, de la experiencia en aula y del debate que da el ejercicio de la docencia, ¿cómo se puede conducir una política de Estado en el que está en juego la educación integral y la formación del ciudadano del país?

Lo demás es simplemente disponer de un funcionario sin crédito, con un nombramiento venido del alto gobierno y desposeído de la inteligencia que brinda el campo epistémico tan necesario para el desempeño de la misión encomendada. No es suficiente tener buenas intenciones preñadas de magnos deseos, es necesario tener la competencia y la experiencia que da el trayecto magisterial, la vida y el estudio. Desde esa perspectiva es “imposible” hacer una gestión de gobierno exitosa. Es como querer comprender el funcionamiento del cuerpo humano desconectado del saber que proporcionan la anatomía y la fisiología.

Por lo demás, quedamos muy complacidos con la brillante intervención de un dirigente político del chavismo formado en el pensamiento deliberativo de la crítica propositiva, del estudio pedagógico y el hacer de la escuela para la vida. Luís Bonilla con su sencillez y humildad, nos demostró que su sabiduría se gestó en su condición de maestro no en sus títulos profesionales

Pedro Rivas

Profesor Titular

ULA. Escuela de Educación

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